the lunatic is in my head

Entradas de Agosto 2009

O.B

Agosto 29, 2009 · 1 comentario

Seguramente fumar un porro no es lo más sano que podemos hacer. Pero, ¿por qué estaríamos obligados todo el tiempo a hacer con nosotros lo más sano que se pueda hacer? ¿Cuánto de sano es esa porción chorreante de muzarela? ¿Y la costumbre de no dormir la siesta? ¿Y las cuatro cucharadas de azúcar en el café? ¿Y el café? De acuerdo, tenemos una costumbre que no es de las más sanas ¿Y? ¿Quién tiene derecho a meterse con eso? ¿Hay algo más sano espiritualmente que hacer del cuerpo y la vida propia el mapa de experiencias deseadas, mientras no se ofenda ni moleste a terceros?

¿Por qué el Estado se ocupa de lo que yo hago con mi salud y no se ocupa de las condiciones generales de salud que debe ofrecer a los ciudadanos?

En todo caso, ¿es sano que el Estado –y las empresas– ofrezca trabajo en negro y sueldos de miseria? ¿Y cuánto tiene de sana la cloaca al aire libre del Riachuelo? ¿Y qué celo pone el Estado en esos hospitales que son cartón pintado para el día de la inauguración? ¿Y los desmontes, la sojización tan denostada pero tan poco combatida, los agroquímicos que nadie controla y están envenenando tierra, aire y agua? ¿Y el país cada vez más desierto? ¿Y las mineras al aire libre? ¿Y el veto a la Ley de Glaciares? En esos temas, ¿no importa mi salud? ¿Y las chicas que mueren desangradas por los abortos clandestinos? La lista de descuido del Estado a través del tiempo sobre la salud de sus ciudadanos es enorme. Sin embargo, que ni podamos hablar sobre las sustancias arbitrariamente ilegalizadas es un eje estatal que lleva más de cien años. ¿Cómo todavía intentan que crea que se ocupan de mi salud?

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enamoramiento

Agosto 11, 2009 · 4 comentarios

Desde hace unas cuantas semanas ya, paso por la casa de antiguedades que hay a una cuadra de casa y me quedo embobaba mirando un sillón. Tengo una debilidad por ese lugar. Apenas me mude al Abasto me compré ahí un ropero y desde ese entonces me gusta ir a chusmear que tienen de nuevo. Hace un tiempo encontré una cámara de placa, vieja, muy vieja, no la compré porque salía muy cara y para poder usarla tenía que comprar un adaptador prácticamente inconseguible desde que el hippismo era un movimiento contracultural y no estudiar en Puán. No soy partidaria de coleccionar ese tipo de cosas para tenerlas ahí nomás, sería como comprarte el mejor lemon pie del mundo y dejarlo en la heladera, sin comer un bocado. Convengamos que no, no necesito un sillón, pero con él fue amor a primera vista. Paso y lo miro, siempre, sin excepciones. Sé que no lo puedo comprar hasta dentro de un tiempo cuando, si todo sale bien esta semana (wish me luck), vuelva a tener trabajo, un sueldo, ahorros, etc. Pero no puedo evitar pasar y ver si sigue ahí, esperándome.

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